sábado, 2 de agosto de 2008


LA RED EN LA EDUCACIÓN

Acceder hoy en día a la red, es sencillo; discriminar los contenidos, es todo un reto; reto al conocimiento, al estudio, a la investigación.


Como decía San Agustín, "Nadie ama lo que no conoce", Internet nos ofrece múltiples posibilidades de acceso, infinidad de portales que nos dan información actualizada y veraz, pero así mismo, existen otros que nos limitan o confunden. Saber diferenciarlos es cuestión de práctica, de búsqueda, de conocimiento.

La tecnología es una herramienta y como tal hay que saberla utilizar, el aporte que pueda brindarnos, esta directamente relacionado con el manejo que se haga de ella. Esto tiene que ver con el principio universal de que las cosas no son buenas ni malas, dependen tan solo del punto de vista del que se las mire o del objetivo con el cual se les utilize.

En la educación hay que tener especial cuidado con el manejo de la información, pues el docente como orientador es quien debe dirigirla hacia un objetivo claro que esta determinado por el tipo de estudiante que quiere formar y por la sociedad de que forma parte.
Entre más se conozca mejores resultados se pueden esperar, es por esto que evaluar objetivamente los portales de los que dispone para mejorar y/o complementar el trabajo pedagógico es una función que atañe a los orientadores.

El conocimiento es una aventura y hay que vivirla con responsabilidad, solo en esta medida podemos expresarnos con propiedad y tener la seguridad que nuestro rol como educadores tiene una justificación en la era de la tecnología.

1 comentario:

Diario de procesos Alexandra Alvarez Grajales dijo...

Hola! Ullenid
"Nadie ama lo que no conoce"
En esta era de la velocidad y la informatica, es buenisimo este medio para conocer a quienes conviven diariamente a nuestro lado hombro a hombro; seguramente con los mismos sueños pero que no alcanzamos ni a percibir

Continua con tus sueños se ve el nivel que tienes en el manejo de esta herramienta y el orden y dedicaciòn que son la impronta en tu labor

Mil bendiciones
Alexandra Alvarez Grajales